miércoles, 20 de junio de 2012

Los peligros de bañarse en embalses, lagos,...


El pasado 19 de junio, en el diario El Norte de Castilla, se publicó un artículo que hacía referencia al peligro que supone el baño en el embalse del Pontón Alto. Según indica, ya han fallecido cinco personas en este lugar.

Cuando llega el verano, cada vez más la gente se “echa al monte” y con frecuencia se pierde el respeto a lugares como este que describe el artículo. Es más habitual de lo deseado, ver a gente jugándose el pellejo, muchas veces de manera inconsciente, al meterse en ciertos lugares inocentes a primera vista, pero que, en ocasiones, suponen un trágico final.

Desde la Agrupación de Protección Civil de El Espinar, queremos que no olvides que la lógica y el respeto a las señalizaciones, tanto fijas como de las personas encargadas de velar por tu seguridad, pueden suponer la diferencia entre acabar las vacaciones con una sonrisa, ó terminarlas en tragedia.

El caso de los embalses, no solo el del Pontón Alto, es bastante habitual. Si haces una rápida búsqueda en Internet, encontrarás más casos de los deseados, de gente que decidió darse un baño en unas tranquilas aguas, y no salió de ellas.

Entendemos que es importante, para valorar el riesgo que suponen estas masas de agua, conocer algo más de su dinámica. Para ello, trataremos de contarte, de manera concisa, una parte importante de este riesgo.

Estas masas de agua que, generalmente, no se renuevan al carecer de un flujo constante (como so ocurre en un río, que tiene otro tipo de problemas), están sometidas en su superficie a cambios de temperatura más rápidos que en las partes más profundas. Este fenómeno tan sencillo, provoca que el agua se “estratifique” según su temperatura: aguas más calientes arriba y aguas más frías abajo. Lógico, ¿verdad?.

Pues bien, si la temperatura del aire desciende, y a esto se le suma la entrada de viento, llega un momento en que el agua superficial está más fría que la de abajo, lo que genera un movimiento de aguas que tienden a regularizar la situación. A la parte superior se la conoce como epilimnio y a la de abajo hipolimnio. Este proceso es algo más complicado, pero con lo que te tienes que quedar es que, a pesar de que tu veas aguas tranquilas, por dentro hay una serie de procesos naturales no observables, que generan una serie de corrientes que pueden dar al traste con un agradable día de campo y de baño. De ahí la importancia de tener mucho respeto a estas masas. Te muestro un par de gráficos, bastante similares, obtenidos de dos publicaciones en Internet  que te indico, por si quieres leerlas y que se entienda mejor como funcionan estas masas:




Además de esto, no siempre los fondos que pisamos son fiables. La acumulación de fangos con piedras, raíces y otros restos enterrados, pueden provocar tropezones, enganchones, etc que, igualmente, pueden provocar la tragedia. Las propias algas pueden engancharnos igualmente.

Si la masa de agua es un embalse, hay que tener en cuenta que, quizás, se abra alguna compuerta. Este fenómeno tan sencillo, provoca una serie de turbulencias y corrientes en la masa de agua que, igualmente, pueden darte un susto.

Con todo esto, no podremos evitar que te bañes donde consideres oportuno, pero, insisto, si que queremos que seas consciente de que cuando se alerta de un peligro ó se prohíbe un baño, no es en vano: muchas veces es la propia experiencia la que hace tomar estas decisiones.

En Castilla y León, hay publicada un mapa de aguas de baño, en la que se indica que masas de agua son aptas. El mapa es el siguiente:

Si quieres consultar la documentación completa, pincha en este enlace. Verás que en este mapa, no hay nada recogido en Segovia. No obstante, esta información se actualiza periódicamente, por lo que, si te interesa el tema, puedes consultarla para ver actualizaciones.

Por si te interesa leer más recomendaciones acerca de los baños, te recomendamos un par de publicaciones muy interesantes. Uno, es una guia para las familias, publicado por el Ministerio de Sanidad junto a Cruz Roja y, la segunda la encuentras directamente en la página de la Cruz Roja. (pincha encima de cada una para acceder a ellas)

Para finalizar recuerda que, el sentido común, el respeto hacia quien cuida de tu seguridad, y un poco de lógica, pueden ser la diferencia entre unas vacaciones que terminan bien o unas vacaciones que acaban en tragedia. De ti depende.